Los Equipos Mujer-Menor (EMUME) se crean en torno al año 1995 para dar una respuesta eficaz y coherente a aquellos supuestos delictivos en los que se encuentran implicadas mujeres y menores, ya sea como víctimas o en calidad de autores, encuadrándose su actuación dentro del ámbito de la Policía Judicial.
Creación y contexto histórico
En la década de los 90, España comenzó a desarrollar políticas públicas de atención a víctimas, impulsadas por la ratificación de tratados internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño (1989) o la Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).
La Guardia Civil, como cuerpo de seguridad de naturaleza militar, adaptó su estructura para mejorar su intervención policial en casos sensibles, dando curso a la creación de equipos especializados que armonizaran investigación criminal y atención social.
En 1995, como parte de la respuesta institucional que se pretendía dar al aumento de la preocupación social por las víctimas de delitos familiares, nacen los EMUME: unidades pioneras en la protección y atención de menores y mujeres sobre los que se ha ejercido violencia.
Evolución normativa y estructural
Desde su creación, EMUME ha ido adaptándose a los nuevos marcos normativos, tales como la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, o la Ley de Protección Jurídica del Menor.
Estas leyes concedieron un papel todavía más relevante a los cuerpos policiales, exigiéndoles intervenir de manera proactiva en la prevención, investigación y protección de víctimas.
En consecuencia, EMUME amplió sus funciones y recursos, incorporando equipos multidisciplinares y estrechando la colaboración con juzgados, servicios sociales, centros educativos, hospitales y ONG.
Estructura interna del EMUME
Dentro de la estructura de la Guardia Civil, el EMUME se articula en dos niveles: EMUME Central y EMUME Territorial.
De la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil depende el EMUME Central, responsable de las investigaciones y circunstancias de especial complejidad.
Por otro lado, el personal de los EMUME se despliega en Puntos de Atención Especializada (PAE) de las Unidades de Policía Judicial de la Guardia Civil que alcanzan todo el territorio nacional.
Formación especializada de sus agentes
Los agentes que integran el EMUME reciben una formación específica tanto en investigación policial como en atención a víctimas.
Son instruidos en protocolos de actuación, psicología del trauma, legislación especializada y técnicas de entrevista a menores y víctimas de violencia.
Además, se fomenta la participación en cursos de actualización periódicos, para mantener un nivel alto de especialización en un entorno legal y social en constante evolución.
Funciones principales de EMUME en la Guardia Civil
Los Equipos Mujer-Menor (EMUME) realizan una labor capital en la protección de los derechos humanos, interviniendo ante los delitos que afectan a colectivos vulnerables.
Sus funciones combinan la investigación criminal, la prevención del delito y la asistencia directa a las víctimas y su ámbito de actuación se puede dividir en cuatro grandes áreas: violencia de género, delitos contra menores, tráfico y trata de seres humanos y cooperación con otras unidades y cuerpos.
Violencia de género: atención y seguimiento
La violencia de género es uno de los ejes centrales de la actuación del EMUME. Esta unidad tiene competencia directa en los casos de violencia ejercida por parte de hombres contra mujeres en el ámbito de la pareja o expareja, según lo definido en la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.
Los agentes del EMUME son los encargados de tomar declaración a la víctima, garantizando la confidencialidad y el respeto a su dignidad.
Tras recibir la denuncia, se realiza una evaluación del nivel de riesgo (no apreciado, bajo, medio, alto o extremo) mediante el protocolo VioGén, que condicionará las medidas de protección a aplicar.
A partir de ahí, el EMUME mantendrá un seguimiento constante de la situación de la víctima, revisando el riesgo y adaptando las medidas según su evolución, lo cual incluye visitas domiciliarias, entrevistas y coordinación con servicios sociales.

Delitos contra menores: abusos, explotación, acoso
Los menores de edad son objeto de especial protección por parte de la ley y EMUME actúa frente a cualquier delito que vulnere sus derechos o ponga en peligro su integridad física o psíquica.
El EMUME investiga agresiones y abusos sexuales, tanto los intrafamiliares como los que se producen en entornos educativos, deportivos o institucionales.
También se encarga de la detección y persecución de redes de distribución de material pornográfico infantil, así como de situaciones de explotación laboral o sexual de menores.
En coordinación con el Plan Director de Convivencia Escolar, el EMUME interviene en casos de acoso escolar (bullying), acoso online (ciberacoso) o grooming (acoso a menores a través de Internet con fines sexuales).
Además, investiga situaciones de violencia física, psicológica o negligencia por parte de padres, tutores o cuidadores, y también actúa en casos de menores en situación de riesgo, desamparo o abandono, activando los protocolos de servicios sociales y fiscalías de menores.
La actuación de EMUME con menores exige sensibilidad especial y técnicas de entrevista adecuadas a la edad, así como una estrecha colaboración con profesionales de psicología, pediatría y servicios sociales.
Tráfico de seres humanos y trata
El EMUME también es responsable de la investigación de delitos relacionados con la trata de personas, tanto con fines de explotación sexual como laboral, especialmente cuando las víctimas son mujeres o menores.
Investiga y desarticula organizaciones criminales que trafican con seres humanos, muchas veces de carácter transnacional.
Actúan en operaciones para identificar y liberar a personas retenidas contra su voluntad, a menudo en condiciones de esclavitud o servidumbre, realizando inspecciones en locales de ocio, pisos de citas o zonas donde pueda existir riesgo de explotación.
A su vez, el EMUME también coordina medidas de acogida segura, atención médica, psicológica y jurídica para las víctimas, en colaboración con ONGs y servicios especializados.
La lucha contra la trata requiere la aplicación de instrumentos internacionales como el Protocolo de Palermo o la normativa europea, lo que implica que los equipos EMUME colaboren con Europol, Interpol y cuerpos policiales extranjeros.
Cooperación con otras unidades y cuerpos
El trabajo del EMUME no se entiende sin una estrecha cooperación con otras unidades de la Guardia Civil y con fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, tanto a nivel nacional como internacional.
Las Unidades de Seguridad Ciudadana suelen ser las primeras en intervenir ante un delito, de modo que, si detectan que se trata de un caso que afecta a mujeres o menores, derivan el asunto al EMUME.
El EMUME forma parte de los Equipos de Policía Judicial, por lo que trabaja directamente en la investigación de delitos, elaboración de informes y coordinación con fiscalías y juzgados.
Asimismo, la actuación de EMUME se coordina con profesionales de trabajo social, psicología, pediatría y otros servicios que pueden prestar apoyo a las víctimas.
Otra línea de cooperación importante se da con la Policía Nacional y las policías autonómicas. En los casos de competencias compartidas o redes criminales amplias, el EMUME colabora con otros cuerpos de seguridad para actuar de forma conjunta.
En delitos como la trata de personas o pornografía infantil online, se requiere cooperación con organismos internacionales, agencias de protección de la infancia y redes de lucha contra el crimen organizado.
Cómo trabaja un equipo EMUME: protocolos y actuación
La intervención del EMUME está fundamentada en protocolos específicos que garantizan una respuesta ágil, profesional y centrada en la protección de la víctima.
Su actuación incluye elementos de investigación policial, asistencia directa y coordinación interinstitucional, lo que convierte a esta unidad en un pilar esencial dentro de la Guardia Civil en la lucha contra la violencia de género, los abusos a menores y la trata de personas.
Actuación ante una denuncia
Cuando se recibe una denuncia relacionada con violencia de género, abusos a menores o trata, la intervención del EMUME es prioritaria e inmediata.
Esta denuncia puede ser presentada por la propia víctima, por un tercero (familiar, amigo, vecino), o llegar derivada de otra unidad de la Guardia Civil (por ejemplo, Seguridad Ciudadana) o de otro cuerpo policial.
En primer lugar, se realiza la entrevista a la víctima en un entorno seguro y privado. Los agentes del EMUME están formados en técnicas de entrevista para víctimas vulnerables, evitando la revictimización.
En el caso de menores, se aplican protocolos de entrevista adaptados por edad, siempre con autorización judicial o en presencia de tutores legales si no son los agresores.
Especialmente en casos de violencia de género, se realiza una valoración policial del nivel de riesgo utilizando el sistema VioGén, que analiza variables objetivas y subjetivas (antecedentes, lesiones, amenazas, estado emocional de la víctima) y clasifica el riesgo (no apreciado, bajo, medio, alto o extremo).
Luego se inician diligencias de investigación: se toman testimonios, se recaban pruebas (físicas, documentales, digitales), se realizan inspecciones si es necesario y se identifican posibles testigos.
También se puede solicitar intervención médica urgente, asistencia psicológica o traslado a un recurso seguro.
Si el riesgo es medio o superior, el EMUME puede solicitar al juzgado medidas cautelares de protección con carácter urgente, tales como órdenes de alejamiento, pulseras telemáticas o ingreso en casas de acogida.
En todo momento, los agentes del EMUME deben informar claramente a la víctima de sus derechos, del procedimiento que se seguirá y de los recursos disponibles.
Coordinación con servicios sociales y judiciales
El trabajo del EMUME requiere una estrecha coordinación con los actores sociales y judiciales implicados en la protección de la víctima. Esta cooperación es esencial para garantizar una atención integral y coherente a lo largo de todo el proceso.
Primero se contacta con trabajadores sociales del municipio o de la comunidad autónoma para valorar la situación de la víctima y activar recursos de atención. Así se facilita el acceso a servicios psicológicos, sanitarios y educativos, tanto para la víctima como, en su caso, para sus hijos.
En casos de menores, se notifica a los servicios de protección a la infancia, que pueden intervenir en función de la gravedad (acogida, retirada de custodia, medidas cautelares).
Posteriormente, el EMUME informa al juzgado de guardia de la denuncia presentada y de las medidas urgentes adoptadas y remite todas las diligencias de investigación, incluyendo atestados, informes de riesgo, pruebas recogidas y valoraciones policiales.
También colabora con la Fiscalía de Menores y la Fiscalía de Violencia sobre la Mujer, proporcionando toda la información que soliciten, puede comparecer ante el juez en juicios rápidos o en procesos de instrucción, en calidad de policía judicial.
Además, participa en mesas de coordinación contra la violencia de género, donde se diseñan planes de actuación conjunta entre cuerpos de seguridad, jueces, fiscales y servicios sociales.
Protección de la víctima: medidas y acompañamiento
La protección de la víctima es el eje central del trabajo del EMUME. No se limita a investigar los hechos delictivos, sino que garantiza que la persona afectada esté a salvo, informada, y acompañada durante todo el proceso.
El EMUME puede solicitar y tramitar órdenes judiciales de alejamiento, prohibición de comunicación y atribución del domicilio familiar, entre otras. Incluso en casos de riesgo alto o extremo, se puede instalar una pulsera de localización telemática al agresor, conectada a un sistema de alerta que avisa a la víctima y a los agentes si hay intento de acercamiento.
Además, se informa y deriva a la víctima a recursos especializados para recibir apoyo emocional y asesoramiento legal, y si la víctima no puede permanecer en su domicilio, se coordina su ingreso en centros de emergencia o pisos protegidos.
El EMUME también realiza visitas periódicas a la víctima, contactos telefónicos o entrevistas para valorar la evolución del riesgo y ajustar las medidas de protección.
En numerosas ocasiones, el EMUME también acompaña a la víctima durante la fase judicial, proporcionándole seguridad y apoyo.
Puede actuar como enlace entre la víctima y otros operadores jurídicos, explicando los trámites judiciales y resolviendo dudas, y en situaciones de especial vulnerabilidad, se pueden activar medidas de protección de identidad o declaración por videoconferencia para evitar el contacto con el agresor.
Todo este trabajo se realiza bajo la premisa del trato digno, respetuoso y empático a la víctima, reconociendo sus derechos y garantizando que no sufra más durante el proceso.

Otras formas de asistencia a víctimas en la Guardia Civil
La Guardia Civil cuenta con múltiples recursos y unidades que ofrecen asistencia integral y protección a víctimas de delitos, sobre todo a las que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad. Sin embargo, el EMUME no es la única unidad que interviene.
El resto de unidades también juega un rol importante en la detección, asistencia inicial y derivación de casos, lo que proporciona una red de atención que se extiende por todo el territorio.
Diferencias entre EMUME y otras unidades
La intervención del EMUME se caracteriza por ofrecer una atención directa y especializada a las víctimas, que incluye la protección, el seguimiento constante de su situación y la coordinación con juzgados, fiscalías y servicios sociales.
En cambio, las unidades de Seguridad Ciudadana se dedican principalmente a la vigilancia preventiva, el patrullaje en zonas urbanas y rurales, y la respuesta inmediata a incidentes.
Son normalmente el primer punto de contacto con la víctima en situaciones de urgencia. Tras recibir una denuncia o detectar una situación de riesgo, estos agentes derivan el caso al EMUME si se trata de alguno de los delitos de su competencia.
Por su parte, la Policía Judicial (excluyendo al EMUME), tiene como función la investigación de delitos generales, como robos, homicidios, estafas o lesiones.
Estas unidades atienden a las víctimas de este tipo de delitos, realizando las diligencias necesarias, pero no intervienen en delitos específicos de violencia de género o abusos a menores, que son competencia del EMUME.
Por último, la Oficina de Atención al Ciudadano (OAC) se encuentra en la mayoría de los cuarteles y sirve como punto de información, recepción de denuncias y orientación al ciudadano.
Es el espacio donde cualquier persona puede acudir a presentar una denuncia o solicitar asistencia, siendo atendida y, en su caso, canalizada hacia la unidad correspondiente, como el EMUME u otra unidad especializada, según la naturaleza del delito.
Papel del agente ante situaciones vulnerables
Todos los agentes de la Guardia Civil, sean cuales sean sus unidades, tienen el deber de actuar ante situaciones de vulnerabilidad, riesgo o necesidad de protección.
Además, reciben formación sobre cómo tratar a víctimas con respeto, cómo actuar ante menores, personas con discapacidad, ancianos o víctimas extranjeras que desconocen el idioma o el sistema judicial.
Si en el curso de una actuación (patrulla, control, intervención en domicilio) un agente detecta una situación de riesgo, este debe proteger a la víctima, garantizar su seguridad y, si procede, trasladarla a un lugar seguro.
El agente puede recoger los datos iniciales, escuchar a la víctima y formalizar la denuncia (siempre respetando los protocolos de privacidad y trato digno) y, una vez identificado el tipo de delito, tiene la obligación de activar el protocolo correspondiente, que puede implicar contactar con el EMUME, servicios sociales, asistencia sanitaria o judicial.
En todos los casos, el agente debe informar a sus superiores y dejar constancia en el atestado de la situación detectada.
Recursos adicionales: oficinas, teléfonos y apoyo comunitario
La Guardia Civil pone a disposición de la ciudadanía recursos permanentes de atención a través de oficinas, líneas de contacto y programas de apoyo comunitario. Estos recursos permiten denunciar delitos, pedir ayuda o recibir orientación sin necesidad de acudir directamente a una unidad especializada.
Uno de estos recursos disponibles son las Oficinas de Atención al Ciudadano (OAC), que se encuentran en la mayoría de cuarteles y puestos de la Guardia Civil, y atienden tanto a víctimas como a testigos o personas que desean aportar información.
Ofrecen atención presencial, recepción de denuncias, información y derivación a unidades especializadas.
También existen líneas telefónicas, tales como el teléfono 062, de atención permanente de la Guardia Civil, al cual se puede llamar tanto para emergencias como para pedir información, o el teléfono 016, de asistencia específica a víctimas de violencia de género, que es gratuito, no deja rastro en la factura y está atendido por personal especializado.
Además, la página web de la Guardia Civil ofrece formularios, orientación sobre denuncias y localización de unidades, y algunas comandancias permiten contacto vía email para orientación previa o seguimiento de casos.
Otro recurso fundamental son los programas comunitarios y de prevención, como el Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad Escolar, a través del cual los agentes imparten charlas en colegios e institutos sobre violencia, acoso, ciberseguridad y drogas; el Protocolo Cero, para actuación inmediata en casos de violencia de género (activado por cualquier agente), así como la colaboración con ONG y entidades locales, dado que, en muchos municipios, la Guardia Civil trabaja con asociaciones de mujeres, centros de menores o servicios de acogida.
Por último, los ciudadanos también disponen de aplicaciones móviles de seguridad como la app AlertCops, que permite enviar alertas geolocalizadas a la Guardia Civil y otros cuerpos, incluyendo alertas específicas para violencia de género.
Preguntas frecuentes sobre gestión de víctimas y asistencia en la Guardia Civil
¿Qué tipo de delitos investiga el EMUME?
El EMUME se especializa en la investigación de delitos relacionados con la violencia de género, abusos y explotación de menores, acoso, trata de seres humanos y tráfico con fines de explotación sexual o laboral.
Su objetivo principal es proteger a víctimas vulnerables y asegurar que los agresores sean identificados y llevados ante la justicia.
¿Cómo saber si un caso será atendido por esta unidad?
Si el delito afecta a una mujer en situación de violencia de género, a un menor víctima de abuso o explotación, o a personas sometidas a trata, el caso será derivado al EMUME.
En la mayoría de los casos, la denuncia inicial puede presentarse en cualquier unidad de la Guardia Civil, que valorará si corresponde remitirla a EMUME para su gestión especializada.
¿Cuál es la diferencia entre EMUME y otras unidades?
La diferencia clave radica en la especialización. Mientras que otras unidades de la Guardia Civil atienden delitos generales o realizan vigilancia y prevención, EMUME se centra exclusivamente en delitos contra mujeres, menores y víctimas de trata, aplicando protocolos específicos y formación especializada para la atención y protección de estos colectivos vulnerables.
¿Qué debo estudiar sobre esto para las oposiciones?
Para las oposiciones a la Guardia Civil, debes saber qué es el EMUME, su misión y funciones principales, así como los delitos que investiga.
También es importante estudiar el marco normativo que regula la protección de víctimas, como la Ley Orgánica de Violencia de Género y la Ley de Protección Jurídica del Menor.
Además, es útil familiarizarse con los protocolos de actuación y la estructura organizativa de la Guardia Civil en materia de atención a víctimas.
Como ves, el EMUME es otra de las especialidades del Cuerpo. Para acceder a un puesto en dicha especialidad, primero has de aprobar las oposiciones. Para ello, en Gesinpol disponemos de un completísimo curso online de ingreso a Guardia Civil, en el que te formamos de forma integral para que consigas tu plaza.
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